No, no me refiero al aspecto físico que para mi tiene poco importancia y no me interesa, aunque algunos puedan decir que eso es la justificación o consuelo de los feos, la verdad que no es mi caso, aunque debo reconocer que estoy mas cerca de ser un antídoto de la lujuria que entrar en el top diez mil millones de hombres guapos.
No, a lo que me refiero con que No me gusto es a ese otro aspecto que pone semblante a la vida de una persona a través de su actitud, sus principios, su actuar, sus compromisos, sus hechos y obras y en menor medida sus palabras.
No me gusto significa que no estoy satisfecho con esos parámetros que he mencionado y qu van conformando tu caminar por la vida. Y para bien o para mal, me doy cuenta de ello, me doy cuenta que no es lo que me gustaría hacer, ser, sentir.
Cada noche, cada amanecer de camino al trabajo y en determinados momentos de vida, hago, instintivamente veces y premeditadamente las mas, un ” examen” de mi actuar y los propósitos de enmienda y comportamiento de acuerdo a cómo quiero ser y como quiero mostrarme a los demás; los tengo claros, nítidos en mi corazón y en mi cabeza, pero, puaff, a lo largo del día me surgen sentimientos negativos e incoherentes con lo que quiero, debo o deso querer y así, la vanidad, el egoismo, el afán de protagonismo, la pasividad ante los demás, la intolerancia, la falta de misericordia etc, todo aquéllo que desecho cada amanecer, me llega a dominar y florecen en mi actuar diario de alguna forma ; me deshonro a mi mismo y cuando recapacito se me produce un resquemor y una tristeza mezclada con impotencia que llego a pensar que ” no seré realmente así, tal y como me muestro y me estoy engañando con esos propósitos que cada día me hago “. Tan fuertes son esos sentimientos negativos en mi que no puedo combatirlos, ¿ o será quiza que no quiero, que realmente me siento cómodo siendo egoista o soberbio, en lugar de ser humilde y comprensivo dialogante?.
Me niego a responder afirmativamente a esa pregunta, cada noche lo hago y ruego a Dios que me de fuerzas para seguir su camino, su ejemplo, pero también es cierto que no me consuela ni me hace feliz el reconocer lo que no me ha gustado de mi actuar diario, es más, me hace sentir fatal porque un día y otro caigo en lo mismo, en los mismos lugares, en el trabajo, en casa, en definitiva , en la relación con los demás tanto de pensamiento, obra u omisión.
Pero no me rindo y con todo, cada mañana vuelvo a levanar mi espíritu, asomarme a la ventana y recibir el regalo de un nuevo amanecer hace resurgir en mi la fe, la fuerza y voluntad de ser ese día al menos un poco “mejor persona”. Y es que me digo, ¿ tan difícil es ?, ¿ tan complicado es obtener la satisfacción y alegría que provoca el que mi actuar sea coherente con los principios cristianos que me digo y redigo tener?.
Esta reflexión surge porque, aunque las poquísimas personas que me hacen sentir su amor y me quieren, me han repetido muchas veces lo buena persona que soy, pero eso debe ser “amor de madre, esposa, hijos,hermana”. Pero es que el otro día, mantuve, entre otras personas, una desenfadada y distendida conversación con alguien que era la primera vez casi que la veía y, resultado de ella, indirectamente me dijeron que esa persona, una monja de enseñanza y ” espíritu muy liberal “, se había desecho en elogios hacia mi persona; qué sensato, que buena persona me ha parecido que es etc.
Ante esto, como les digo a mis seres queridos y ahora a vosotros anónimos visitantes de blogs nocturnos, no os engañéis conmigo porque si no estoy yo a gusto conmigo mismo y mi actuar por la vida, como voy a transmitir otra cosa distinta. Les sigo diciendo que podría ser que tenga tan buenas palabras cometarros como inconsecuentes, incoherentes acciones, ejemplos en mi caminar por la vida. No siento que haya una correspondencia entre lo que digo, me digo, me redigo y manifiesto a los demás que me quieren escuchar, con lo que después hago, reacciono, pienso a veces atormentadamente…Al menos esa correspondencia o coherencia no existe en el grado que yo preciso, me exijo y necesito para sentirme cristiano y lo que ello significa de amor sin pedir o esperar nada a cambio, que mi felicidad solo esté o surja de la felicidad de la de los demás, de la humildad, solidaridad, respeto, tolerancia, perdón y misericordia.
Como veis, aunque he utilizado la palabra cristiano, porque creo en JESUS y es mi consuelo, fuerza y ejemplo de vida, realmente las manifestaciones que de ello he derivado son , pueden y eben ser válidas para toda persona sin distinción de credos, porque si el objetivo es alcanzar la felicidad y la buena convivencia social, el bien común, los principios que deben presidir en el actuar de cada persona no pueden estar lejos de los que os he compartido y que son el contrapunto a la vanidad, el individualismo, la insolidaridad, la soberbia, el odio y el rencor, la mentira y el egoismo ….
Asi pues, aun reconociendo que soy humano y por tanto lleno de imperfecciones y que la vida no es un camino de rosas para nadie, para unos menos que para otros, no es excusa para que, al menos, no ponga en práctica, no intente ser ejemplo consciente y coherente con lo que tan claro y nítido veo, siento y creo y que, a veces pueden quedarse en meras palabras y propósitos pero algo queda en el camino, algo de amor y regocijo queda en el levantar después de cada caída con fuerzas renovadas.
Volviendo al título de la reflexió, No me gusto, no me considero a gusto conmigo mismo y menos aún saco provecho de los dones que gratuitamentese me han otorgado, prestados en esta vida finita terrenal para hacerles producir el máximo “beneficio”coherente con el camino que JESUSnos enseñó, nos legó y sin dudar de que el mayor signo de amor que nos podía ofrecer era el ser vilipendiado, denostado, maldecido y torturado hasta dar la vida por amor hacia todos nosotros, tanto a los que crean en EL como a los que no, a los que intenten seguir su ejemplo de vida como a los que van por atajos.
No me gusto pero no voy a claudicar y por mas veces que caiga, mayor será la alegría cuando pueda, quiera y la fe y esperanza me hagan levantar. Y Así, algunos días, con la paz en mi interior, podré decir feliz y contento SÍ, hoy sí ” ME HE GUSTADO, ME GUSTO” Y veré, sentiré y creeré que JESUS ha sonreído por ello.
Grillo taciturno