Archivos para Septiembre, 2008

A mi mama, que la quiero

Mi madre tiene 81 años, es todo jovialidad, alegría, gozo y disfrute,  su semblante, sus ganas de conversar, de compartir, de escuchar, de reir, todo ello me transmitía y no a mi solo, felicidad y ganas de vivir y contagiars de su ánimo, de su espíritu. Pero, de pronto, una lesión en el corazón que le han descubierto y que, gracias a Dios, con una pequeña intevención parece que se ha arreglado, ha hecho que en mi salta la alarma del desasosiego, del miedo, del temor, de la angustia y opresión el pecho, al darme cuenta por primera vez los años que no aparentaba mi mama, de la debilidad que, por ley natural tiene.

Y no quiero, me cuesta admitirlo, quiero volver a ver y sentir la fuerza, la alegría, la esperanza y ganas de vivir inténsamente que sentía mi madre y que contagiaba. He pasado días “regulares” y, sin ninguna exigencia ni resquemor, he hechado en falta mas cercanía y ánimo de la gente que se supone o dicen que sienten al menos aprecio por mi, Además de mi esposa e hijos, siempre a mi lado y algún compañero de trabajo que me han dado ánimo, que los he sentido “cerca” y en cierto modo han aliviado mi pesar y tristeza, la verdad es que NECESITABA a mas personas que creía podían estar ” a mi lado ” de algún modo, simplemente con una frase de ánimo, con un mensaje de cariño…. pero la verdad es que, repito no echo en  cara nada a nadie y sigo pidiendo a Dios querer a los que me rodean, de modo gratuito, sin pedir ni esperar nada a cambio y aceptándolos como son, con lo que hacen, manifiestan y sienten. Pero también pido a Dios que cuando alguien esté necesitado de amor y cariño, de ánmo y consuelo, d un hombro y brazo donde apoyarse, esté yo allí , a su lado y que comparta su pesar, sus miedos y temores.

Mama, recupérate del todo,necesito tus ganas de vivir, tu alegría, tu gozo, tu confianza, esperanza  y fe en Dios que me transmitas todo eso, que lo coja porque tu me lo estás ofreciendo día a día. Que te haga yo sentir todo el orgullo, amor rayando en la devoción que tu sientes por mi y que me lo haces sentir.

Te quiero mama.

Grillo taciturno

Dejar un comentario »

El dinero y nuestras necesidades

¿ Acaso nos hemos percatado de que el dinero es el que crea nuestra necesidades y condiciona las mismas?.

Mi repuesta es claramente afirmativa, siempre hablando en un sentido general o amplio sin entrar en particularidades e individuales situaciones específicas que son propias de cada persona individualmente consideradas.

Y si llego a esa respuesta afirmativa, como digo, ¡ vaya fiasco !, pues resulta que la mayoría de las necesidades no existen o surgen per se, son artificiales y no voluntarias ni reales pues nos las crea un agente externo como es la tenencia en mayor o menor medida del dinero, el poder o la influencia.

Lógicamente hay necesidades naturales y que están ahí, no hay que mas que mirar al tercer mundo y sin ir mas lejos a nuestro entorno mas cercano en nuestro habitat de general opulencia. Está claro que no me refiero en esta reflexión a ese aspecto o ámbito.

Pongo un ejemplo muy simple para entenderse a lo que me refiero. Cuando uno se casa, con una mano delante y otra detrás, como nos ha pasado a algunos o muchos, no le surge la NECESIDAD de tener un pantalón de marca, unas vacaciones mas allá de Salou, de la piscina pública o del parque municipal, de disponer de un bolso o complementos a juego para cada ropa que tenemos y que no es demasiada etc. Y la cuestión es que, aún así, somos felices, disfrutamos y damos realment valor a lo que tenemos, a esas pequeñas cosas que disponemos y en nuestro interior no surgen NECESIDADES mayores, no las precisamos ni pensamos en ellas, NO NOS HACEN FALTA para ser felices.

Ahora bien, cuando se empieza a tener una mayor solvencia económica, una cartillas d ahorro desahogadas, cuando el dinero entra con mas fluidez en nuestra vida, de ;pedir un algo especial, lo mas raro que haya en la carta; la piscina, la playa masificada o el hotel de dos estrellas, el vaquero de marca desconocida o el bolso de piel sintética, ya no ” satisface nuestras necesidades “, ya requerimos, precisamos y NECESITAMOS, algo mas. Si no viajamos al extranjero, si no tenemos dos camisas para cada día de la semana y cremas de día, noche, mañana y tarde etc, etc, no nos sentimos a gusto. Cosas que antes no PRECISABAMOS NI NECESITABAMOS para vivir y vivir felices, ¿ porqué ahora si ?, ¿porqué ahora buscamos el apartamento en playa y/o montaña o visitamos los bancos con asiduidad para buscar las mejores inversiones …?, ¿ que ha cambiado?, pues simplemente el DINERO, el dinero ha hecho que nuestros parámetros de la felicidad y la necesidad varíen, amplien campo y exigencias. Por favor, como voy a llevar este bolso con estos zapatos, no puede ser, no, y qué sería de las tardes o los sábados sin ir a comprarme algo, porque, eso sí, se llega a tener necesidades compulsivas de ir de compras porque en casa me aburro. Todo justamento lo contrario a lo que nos ocurría antes cuando valorábamos y apreciábamos las cosas sencillas y simples que disponíamos, la conversación en casa con nuestra familia, la lectira de un libro o el ver la tele todos juntos; ahora NO NOS CONFORMAMOS CON ESO, NECESITAMOS MAS, consumir, gastar, acicalarnos externamente a costa de perder el interior y el ser uno mismo, con voluntad y criterio propio y no marcado por el consumismo que nos ha CREADO E IMPUESTO LA TENENCIA DE DINERO O UNA POSICION MAS DESAHOGODA.

Sin duda perdemos mas de lo que nos podemos imaginar, somos esclavos del dinero, poder o relevancia social que condiciona el CAMBIAR NUESTRA VIDA y la mayoría de las veces, sin darnos cuenta, se hace de manera inconsciente e involuntaria que no por ello lleva consigo el ser mas felices ni mucho menos, entre otra cosas porque perdemos el disfrutar realmente y apreciar, valorar y aprobechar lo que tenemos.

Muchas veces decimos, siempre respecto a los demás, el dicho despectivo de que  ” ojo con ese porque el que de servilleta llega a mantel, no hay quien lo soporte”. Y si nos lo aplicamos a nosotros, ¿ que pasa ?.

Creamoslo o no, el dinero que nuestras querencias, ilusiones que fueron legítimas y alegres en su día, se transformen en necesidades y seamos tan esclavos de ellas que no nos dejan disfrutar, en muchas ocasiones de lo que somos, tenemos y cada vez nuestro mundo de ilusiones y sueños va perdiendo vitalidad, armonía, felicidad, autenticidad.

Terminaré diciendo una frase copiada de un “estudioso” entre otras cosas y que me parece que ya lo he compartido en alguna reflexión en este mismo blog. En esencia, este buen hombre decía que nuestro dilapidad, nuestras innaturales, superficiales y exceso de necesidades, son supérfluas y nos sobran para ser felices y llevar una vida digna, pero, a la vez, son precisamente las necesidades primarias y esenciales para muchas personas y para que pudieran llevar una vida digna; Sí, todo eso que superfluo y creado por nuestro “avance social y económico”, es lo que usurpamos a los que nada tienen, son sus necesidades primarias las    que estamos metiendo en el saco desbordado de las nuestras,; por lo menos podíamos darles los intereses ¿o no?

Grillo taciturno

Dejar un comentario »

No me gusto

No, no me refiero al aspecto físico que para mi tiene poco importancia y no me interesa, aunque algunos puedan decir que eso es la justificación o consuelo de los feos, la verdad que no es mi caso, aunque debo reconocer que estoy mas cerca de ser un antídoto de la lujuria que entrar en el top diez mil millones de hombres guapos.

No, a lo que me refiero con que No me gusto es a ese otro aspecto que pone semblante a la vida de una persona a través de su actitud, sus principios, su actuar, sus compromisos, sus hechos y obras y en menor medida sus palabras.

No me gusto significa que no estoy satisfecho con esos parámetros que he mencionado y qu van conformando tu caminar por la vida. Y para bien o para mal, me doy cuenta de ello, me doy cuenta que no es lo que me gustaría hacer, ser, sentir.

Cada noche, cada amanecer de camino al trabajo y en determinados momentos de vida, hago, instintivamente veces y premeditadamente las mas, un ” examen” de mi actuar y los propósitos de enmienda y comportamiento de acuerdo a cómo quiero ser y como quiero mostrarme a los demás; los tengo claros, nítidos en mi corazón y en mi cabeza, pero, puaff, a lo largo del día me surgen sentimientos negativos e incoherentes con lo que quiero, debo o deso querer y así, la vanidad, el egoismo, el afán de protagonismo, la pasividad ante los demás, la intolerancia, la falta de misericordia etc, todo aquéllo que desecho cada amanecer, me llega a dominar y florecen en mi actuar diario de alguna forma ; me deshonro a mi mismo y cuando recapacito se me produce un resquemor y una tristeza mezclada con impotencia que llego a pensar que ” no seré realmente así, tal y como me muestro y me estoy engañando con esos propósitos que cada día me hago “. Tan fuertes son esos sentimientos negativos en mi que no puedo combatirlos, ¿ o será quiza que no quiero, que realmente me siento cómodo siendo egoista o soberbio, en lugar de ser humilde y comprensivo dialogante?.

Me niego a responder afirmativamente a esa pregunta, cada  noche lo hago y ruego a Dios que me de fuerzas para seguir su camino, su ejemplo, pero también es cierto que no me consuela ni me hace feliz el reconocer lo que no me ha gustado de mi actuar diario, es más, me hace sentir fatal porque un día y otro caigo en lo mismo, en los mismos lugares, en el trabajo, en casa, en definitiva , en la relación con los demás tanto de pensamiento, obra u omisión.

Pero no me rindo y con todo, cada mañana vuelvo a levanar mi espíritu, asomarme a la ventana y recibir el regalo de un nuevo amanecer hace resurgir en mi la fe, la fuerza y voluntad de ser ese día al menos un poco “mejor persona”. Y es que me digo, ¿ tan difícil es ?, ¿ tan complicado es obtener la satisfacción y alegría que provoca el que mi actuar sea coherente con los principios cristianos que me digo y redigo tener?.

Esta reflexión surge porque, aunque las poquísimas personas que me hacen sentir su amor y me quieren, me han repetido muchas veces lo buena persona que soy, pero eso debe ser “amor de madre, esposa, hijos,hermana”. Pero es que el otro día, mantuve, entre otras personas, una desenfadada y distendida conversación con  alguien que era la primera vez casi que la veía y, resultado de ella, indirectamente me dijeron que esa persona, una monja de enseñanza y ” espíritu muy liberal “, se había desecho en elogios hacia mi persona; qué sensato, que buena persona me ha parecido que es etc.

Ante esto, como les digo a mis seres queridos y ahora a vosotros anónimos visitantes de blogs nocturnos, no os engañéis conmigo porque si no estoy yo a gusto conmigo mismo y mi actuar por la vida, como voy a transmitir otra cosa distinta. Les sigo diciendo que podría ser que tenga tan buenas palabras cometarros como inconsecuentes, incoherentes acciones, ejemplos en mi caminar por la vida. No siento que haya una correspondencia entre lo que digo, me digo, me redigo y manifiesto a los demás que me quieren escuchar, con lo que después hago, reacciono, pienso a veces atormentadamente…Al menos esa correspondencia o coherencia no existe en el grado que yo preciso, me exijo y necesito para sentirme cristiano y lo que ello significa de amor sin pedir o esperar nada a cambio, que mi felicidad solo esté o surja de la felicidad de la de los demás, de la humildad, solidaridad, respeto, tolerancia, perdón y misericordia.

Como veis, aunque he utilizado la palabra cristiano, porque creo en JESUS y es mi consuelo, fuerza y ejemplo de vida, realmente las manifestaciones que de ello he derivado son , pueden y eben ser válidas para toda persona sin distinción de credos, porque si el objetivo es alcanzar la felicidad y la buena convivencia social, el bien común, los principios que deben presidir en el actuar de cada persona no pueden estar lejos de los que os he compartido y que son el contrapunto a la vanidad, el individualismo, la insolidaridad, la soberbia, el odio y el rencor, la mentira y el egoismo ….

Asi pues, aun reconociendo que soy humano y por tanto lleno de imperfecciones y que la vida no es un camino de rosas para nadie, para unos menos que para otros, no es excusa para que, al menos, no ponga en práctica, no intente ser ejemplo consciente y coherente con lo que tan claro y nítido veo, siento y creo y que, a veces pueden quedarse en meras palabras y propósitos pero algo queda en el camino, algo de amor y regocijo queda en el levantar después de cada caída con fuerzas renovadas.

Volviendo al título de la reflexió, No me gusto, no me considero a gusto conmigo mismo  y menos aún saco provecho de los dones que gratuitamentese me han otorgado, prestados en esta vida finita terrenal para hacerles producir el máximo “beneficio”coherente con el camino que JESUSnos enseñó, nos legó y sin dudar de que el mayor signo de amor que nos podía ofrecer era el ser vilipendiado, denostado, maldecido y torturado hasta dar la vida por amor hacia todos nosotros, tanto a los que crean en EL como a los que no, a los que intenten seguir su ejemplo de vida como a los que van por atajos.

No me gusto pero no voy a claudicar y por mas veces que caiga, mayor será la alegría cuando pueda, quiera y la fe y esperanza me hagan levantar. Y Así, algunos días, con la paz en mi interior, podré decir feliz y contento SÍ, hoy sí ” ME HE GUSTADO, ME GUSTO” Y veré, sentiré y creeré que JESUS ha sonreído por ello.

Grillo taciturno

Dejar un comentario »

Miedos, ¿porqué y para qué ?

Para variar, aunque no aseguro que sea un precedente, voy a intentar compartiros algo escueto, conciso, en una palabra, corto, aunque no por ello simple e intranscendente porque por lo menos para mí no lo es.

Nos hemos parado a pensar qué motiva o fundamenta los miedos y temores, esos que nos acechan a todos en mayor o menor medida y que crean el desasosiego, la intranquilidad y el pesar en nuestra existencia llegando a veces a formar parte importante en nuestra vida?.

Solo para ponernos en situación y dejando claro que, en este tema como en todo, las personas somos de lo mas variopinto, especial e indidual y por tanto cada uno puede dar cumplida respuesta u opinión, desde su situación o vivencia personal, a cómo vive y afronta esos miedos o temores, dejando claro eso, simplemente os comparto una “pistas” sin desarrollar de por donde veo yo la reflexión en este tema.

A mi entender, la respuesta puede tener, en general dos motivaciones, fundamentos o causas; una sería el EGOISMO, sí, podría ser el egoísmo lo que nos provoca realmente una gran parte de nuestros miedos, y así, no tenemos en cuenta la ilusión de nuestros hijos, padres, tíos, primos, sobrinos, amigos etc, cuando deciden hacer algo diferente que no entra en nuestros cánones de, quizá proteccionismo”; salir de excursión, de acampada, irse a estudiar lejos de nuestro entorno, un viaje en avión, una salida por la noche con los amigos etc, etc, pensar en multitud de circustancias que se nos han presentado con la gente que nos rodea. Puede ser cierto que solo pensemos en nuestra intranquilidad, en nuestra comodidad de tenerlos ” a la vista”, se sentirnos tranquilos solo cuando los y lo tenemos todo “controlado” ? y si no tenemos eso, nos atenazan los nervios, los miedos, los temores y la excesiva preocupación. ¿ Acaso les queremos mas y no nos podemos considerar egoistas si atendemos a nuestro propio egoísmo sin pensar en la alegría y felicidad que siente la persona que nos rodea en hacer algo que sale de nuestros esquemas ?. Creo que hay gran parte de egoismo por no hablar de falta de confianza  que nos hace olvidar lo mas importante y es que, dentro de unos límites lógicamente, la felicidad de cada uno sól es real y transcendente a traves o por, o a la vista de la felicidad de los que queremos o nos importan. Y si no nos olvidamos de eso, la pregunta debe ser contundente ¿ Acaso no tienen derecho las personas, jóvenes, menos jóvenes y mayores a poder tropezar, a equivocarse y adquirir con ello la madurez necesaria y el saber rectificar y levantar y caer y levantar y caer y caer y caer ?, eso sí siempre con las dos manos  dispuestas para afrontar con ellos las ilusiones y alegrías tanto como las dificultades, equívocos y tristezas. Nunca debería sentirse nadie solo, nunca nadie debe pensar que está bien solo, hablo en términos de ideal de vida.

La segunda causa, fundamento o pista en esta reflexión sobre los miedos que quería compartir, va dirigida fundamentalmente a los creyentes, a los que tienen fe en Dios y sobre todo en el ejemplo de vida y MUERTE que nos dejó JESUS como regalo. Y en este entido nos preguntaríamos ¿ Acaso nuestros miedos y temores, incluido el que se tiene a la muerte propia o ajena ( muchas veces con antelación y sin causa real o racional ) no es una afrenta, un desagravio a nuestro Dios nuestro Señor, mostrándole nuestra tremenda fragilidad de fe, confianza y esperanza en El, de confianza y esperanza en lo que nos aguarda por siempre y para siempre y por lo que entregó su vida JESUS y su resurrección, mostrándonos que no será nuestra vida finita como es esta terrenal ?.

No se si he logrado, por una vez ser conciso sin irme por las ramas de la machaconería, reiteración y pesadez pero conste que lo he intentado.

Grillotaciturno

Dejar un comentario »

Las prioridades de cada uno, en cada momento

Ante cada persona sin excepción, cada día, casi cada momento, nos encontramos ante hechos, circunstancias… que nos obligan inexorablemente a tomar decisiones, una opción en cada momento, una elección, un camino, una acción, una respuesta y siempre se nos presentan alternativas diferentes que requieren tomar partido.

Y esa elección se produce en algunos casos expontáneamente, inconscientemente reaccionamos, o mejor dicho optamos por un actuar sin tan siquiera pensar, nos sale solo y eso va en consonancia con nuestro carácter, incluso con nuestra rutina pero también con nuestra manera de ser y sobre todo del arraigo de unos principios que conforman nuestra vida y actuar, de ahí que, realmente, SÍ somos, aunque sea por unas décimas de segundo, conscientes de nuestra elección y consecuencia de lo que somos y cómo somos.

Por eso es tan importante que el sosiego, la calma, la paz interior sea perdurable en nuestra existencia porque la pérdida de ello es lo que nos hace “elegir” un camino o una acción, una respuesta que, por atravesar momentos de desequilibrio emocional, nerviosismo, estrés etc. etc, no responde verdaderamente a lo que somos, cómo somos y qué queremos. Por eso es tan nefasto tomar decisiones en momentos “calientes”, decir y manifestarnos en esos momentos en que estamos “alterados”, hay que contar hasta mil si es necesario para conseguir la calma y el sosiego y tener plena consciencia de la respuesta que damos ante una situación concreta y puntual.

La reacción en esos momentos de desasosiego o nerviosismo, o…vaya usted a saber, seguramente nos hará actuar y elegir una opción o respuesta no deseados;Una frase,  un gesto,  una acción que se producirán en unos breves instantes, puede connllevar consecuencias nefastas y que no solo pueden herir a la persona receptora sino que nos hará daño a nosotros mismos; lamento, remordimiento, pesar y resquemor, todo eso que se va a posar sobre nosotros y nos va a hacer infelices.

En otras ocasiones, la elección u opción que se nos presenta, no es instantánea, nos permite cancha, tiempo, reflexión y plena consciencia y ahí es donde entra en funcionamiento lo que a mi me gusta llamar PRIORIDADES individuales y particulares de cada persona y ante cada hecho dependiendo de las opciones que se nos presenten.

Todos tenemos prioridades y ellas nos llevarán a elegir con nuestro propio criterio, principios y valores, pero no olvidemos que el elegir significa renunciar, es algo consustancial en cada opción que elijamos en base a esa “lista imaginaria” de prioridades y que son las que nos llevarán a elegir y a renunciar en pro de nuestra elección.

A mi entender, es muy importante que tengamos en cada momento muy claras, muy arraigadas y nítidas las prioridades que conforman nuestro  cómo somos, qué queremos y hacia donde vamos; en definitiva es lo que va a ir conformando nuestro caminar por la vida, lo que dará sentido y coherencia, ni bueno ni malo, a la misma y que será el ejemplo, el legado y contribución personal a la convivencia social en la que estamos sumidos, queramos o no.

No obstante lo anterior, hay que reconocer que el mundo de las prioridades no es autónomo, ni independiente e invariable, sí puede ser en esencia pero no en el día a día y en la sociedad en que vivimos. Se encuentra influenciado por un cúmulo de circunstancias que nos obligan a, incluso en algunos casos, a reestructurarlo en función del momento, el hecho, las circunstancias, la gente que nos rodea y sus intereses y las concretas opciones que en cada momento se nos presentan, pero todo ello, tampoco hay que olvidar que claudican y están a merced de nuestra prioridad que es el respeto al principio primero que rije nuestras vidas y que es el qué quiero, cómo quiero y qué soy en la vida, el camino que quiero recorrer y sobre todo cómo y de qué manera quiero hacerlo. Todo eso es lo que nos sirve, nos ayuda y facilita la elección de las variables opciones que se nos presentan a través del “embudo” de nuestro mundo o lista, un tanto mediatizada como ya he dicho, de prioridades y lo que salga de ahí, adelante con ello.

Sí, adelante, porque si es importante tener buenas bases y principios que conforman en cada momento nuestras prioridades, lo es más el que aceptemos la elección, la nuestra , con todas sus consecuencias y no se vea alterada por el resquemor, duda o pesar de “perder” o renunciar a la opción no elegida. Si eso nos pasa, algo falla, o no tenemos claras nuestras prioridades o somos tan egoistas de pensar que para ser, tener, querer o disfrutar, no es necesario u obligado optar o elegir, vamos, que nos podemos ” quedar con todo” y eso ni es posible, ni cierto, ni bueno ni nos hará felices. No podremos con plenitud, disfrutar, aprovechar, compartir, gozar y asumir con responsabilidad, criterio y raciocinio NUESTRA Y SOLO NUESTRA elección, NUESTRA elegida y seleccionada PRIORIDAD que es o ha sido lo que nos ha movido en nuestra decisión.

Ni la vida es una línea recta, pues tiene sus requiebros, subidas y bajadas, pedruscos y rocas aparntemente insalvables, ni tampoco podemos aspirar o imaginar que podemos tener, conseguir o acceder a todo lo que querríamos, desearíamos y que se presenta ante nosotros en la vida, y además a la vez. Siempre habrá que elegir y ello conllevará renunciar o no ansiar algo, bien sea material o inmaterial, personal o impersonal, camino recto o atajo, sentimiento o raciocinio, ciencias o letras, escuchar o protagonizar, humildad o vanidad y todo ello en cada momento, en cada instante de nuestro día a día se nos va a ir presentando esa variopinta alternativa.

Adelante, que nuestra lista o mundo de prioridades que en cada momento tengamos que tener presente en nuestra elecció de vida, se fundamente en principios que, simplemente diré, sean …de buena persona.

Ahí va una buena persona

Grillo taciturno

Dejar un comentario »