Archivos para Noviembre, 2008

El Vaticano, centro de turismo o de cristiandad

Esta reflexión no es crítica, no hay resquemor, puede que un poco de desconsuelo pero es la realidad, es lo que tenemos, somos y hemos “creado”. El pasado 15 de agosto, en quietud de la noche, en la serena placidez de estar tumbado en la cama, reflexiono sobre mi visita “turística”, porque, a fuer de ser sincero eso ha sido, a San Pedro en Roma, al Vaticano, en principio la que es, debe o pretende ser la casa universal, el emblema y enseña de la cristiandad, donde los valores y principios cristianos  se magnificarían al compartirse de modo multitudinario, todos bajo una misma fe, esperanza y confianza en el ejemplo de vida de JESUS.

Bueno pues dejando claro mi mas profundo respeto y cariño a los miles de personas que estaban hoy allí congregados por la audiencia papal y, quiero y deseo pensar que el gozo y la alegría que veo todavía reflejado en sus rostros, era consecuencia de un sentir cristiano, de sentirse comunidad y así lo querían manifestarlo con su presencia al sucesor de Pedro pero mas que a la persona, a lo que representa o debe representar. Dejando esto claro desde el principio, y con la sinceridad y honradez que pretendo marque mi actuar, debo significar lo que ha supuesto para mí, lo que me ha hecho sentir y ahí va.

En primer lugar, debo reconocer que no he ido con otro espíritu que el “turístico” y aun reconociendo que soy consciente y voluntario de ir en ese plan, también debo decir que el ambiente general que se respira en torno a la Ciudad del Vaticano, siento decirlo, no ayuda al “recogimiento”, a sentirse mas en contaco o cercano a Dios y a los miles de hermanos en la fe que me rodeaban.

Enormes filas y al menos tres controles policiales que son los que yo he tenido que pasar, así como por los escaners que te radiografían cuerpo y alma, sí alma también porque se supone que era el pórtico, el precio para entrar en las “dependencias” de nuestra propia casa, la de todos, la común y centro de reunión de razas, estados y condición, estatus y posición social, todo bajo un mismo sentir. Es la casa donde nuestro Padre desea nos juntemos, nos arropemos, nos congratulemos de ser lo que somos y quienes somos.

Pasados los distintos controles policiales seguimos con el tour turístico, cámaras disparando fotos ante todo y todos, cordones que te dicen hasta aquí se puede, no pasar, rodeos continuos, laberintos de ida, vuelta y revuelta y decenas de puestos de mercaderías, venta al pormenor de reliquias, rosarios y una amplia amalgama de artículos; me choca y me entristece ver bolígrafos, no con la inscripción de made in Vaticano sino peor, con el nombre de distintos Papas, sobre todo de Juan Pablo II. Esto me ha dolido especialmente pues me ha creado un sentimiento como si se comerciara con su legado, con su ejemplo, con su universalidad, con el cariño especial que tantos y tantos cristianos o no sentíamos por él, es como si se minusvalorara, se rebajara hasta el fondo su recuerdo de esperanza de universalidad, de acercamiento, de tolerancia y comprensión qu eshibió por todo el mundo con indepencia de las crencias, razas y religiones dispares.

Todo el mundo congregado esta mañana, hemos pasado ante la imagen de San Pedro, ante una de ellas, esa que tiene el pie desgastado de tantos besos y caricias que se le obsequian y que muchas es fruto de la devoción pero ante mis ojos ha acontecido escenas como la de posar un rato con la mano en el pie de San Pedro, sin respeto hacia los cientos de personas que estaban detrás, esperando a poner la mejor cara y postura ante el familiar que a unos metros de distancia intentaba sacar la foto perfecta de recuerdo. Y me pregunto que eso ¿porqué se hace y para qué ?, que se debe sentir al posar para la cámara en ese gesto carente de sentido y de interiorismo de  tocar la imagen de San Pedro ?.

La verdad es que los tumultos y aglomeraciones no me gustan, hasta llegan a irritarme y por ello trato de evitarlos, pero se acrecienta mi no sentirme a gusto cuando tengo necesidad de  acercarme mas a Jesús, de abrazar la mano que El siempre tiene extendida para que la cojamos, de orar de modo sereno y con paz interior, de sentirlo dentro de mi, bueno pues en esos casos necesito intimidad, recogimiento, silencio interior y exterior, paz y armonía y todo eso no lo obtengo, no lo siento ni encuentro en la Casa de la Cristiandad, en San Pedro de Roma, en el Vaticano.

Los guardias y registros policiales me han hecho recordar el ejemplo de Jesús y la reprimenda a sus discípulos cuando ponían tanto celo en su protección que impedían a la gente que se acercara i lo molestara ” dejad que los niños se acerquen a mi ” yo quiero ser uno de esos niños.

Las decenas de puestos comerciales de venta “al por menor”, también me ha recordado cuando Jesús echó a los mercaderes de la Casa de Dios.

En fin, que mi visita al Vaticano, a San Pedro, no me ha defraudado porque yo mismo confieso que he ido como “turista”, no como cristiano y eso me duele y me duele mas que no me haya resultado fácil, imposible cambiar mi actitud a lo largo del día, seguramente es porque mi fe es frágil.

Pero todo no ha sido “negativo” porque en una capilla si he podido “recogerme” dentro de la Basílica, en un habitáculo que, aunque demasiado majestuoso y ornamentado de lujo, no estaba permitida la entrada sino para orar, en silencio, sin cámaras, sin guardias, sin jolgorios ni aglomeraciones y también, en Roma he encontrado, me he sentido cecano a Dios en lugares menos suntuosos, mas humildes, menos visitados, mas en consonancia con la humildad que Jesús abanderaba y ahí sí ahí si me he sentido reconfortado.

¿Que sociedad queremos, qué ejemplo damos los cristianos, en qué estamos convirtiendo el ejemplo de Jesús para que sea necesario tanto control policial, tanta mercadería y que convierta a tanta gente, como yo, en turistas en la Casa de Dios, con la guia en la mano y el audio no porque no quise gastarme 6 euros ?

Grillo taciturno

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¿ Yo y mis circunstancias ?

Bernard Shaw llegó al “ atrevimiento ” de decir ” La gente siempre echa la culpa a sus circunstancias por lo que ellos son. Yo no creo en las circunstancias . La gente a la que le va bien en la vida es aquella que va en busca de las circunstancias que quieren y si no las encuentran, se las hacen, se las fabrican “

Ufff, vaya tela, de entrada imagino que el amigo Shaw cuando escribió esto no tendría en la mente a las personas del tercer mundo, por ejemplo, a las que son precisamente las circunstancias, el azar o vaya usted a saber, no elegidas de nacer en un lugar desampado por el resto de sus semejantes y que marcan, sin posibilidad de elección su,  en general corta vida y ante lo cual poco o nada pueden hacer en aras de fabricarse sus propias circunstancias, entre otras cosas porque nos le da tiempo a muchos de tan siquiera alcanzar la edad de raciocinio y madurez individual. Así pues, la aseveración de Shaw me parece en principio una frivolidad y temeraria cuando menos.

Pero así y todo, no seré yo quien eche en saco roto el pensamiento porque los que debemos entendernos como “seres privilegiados” empezando por mi mismo, puede que tenga plena vigencia o al menos nos sirva de excusa para reflexionar si no deberíamos aplicar a nuestra vida las palabras del escritor y dejarnos de tanta queja, tantos miedos a lo que nos rodea del exterior y al por si acaso o al no depende de mi.

Y haciéndolo igual llegamos a la conclusión de que, en mas ocasiones de las debidas, nos escudamos en las circunstancias para no comprometernos, esforzarnos, abandonar la comodidad y seguridad y arriesgar, probar a alterar la dinámica en la que estamos impuestamente sumergidos e ir en busca, crear, construir unas circunstancias que conformen nuestra vida, a nuestro saber, querer y entender acabando con ello con las excusas de que nada puedo hacer o no está en mis manos, tópicos que no son sino justificaciones para no caminar en por el sendero que nosotros voluntariamente vayamos construyendo.

Que todo eso resultará difícil, ciertamente. Supondrá cambiar o modificar nuestros hábitos, nuestros cánones, nuestros referentes externos asumidos con sumisión y acomodo que dictaminan nuestra conducta al son que nos marcan ” las circunstancias “, pero ese cambio está en nuestras manos, en nuestra mente, en nuestro compromiso de saber lo que queremos y lo que estamos dispuestos a hacer para conseguirlo. En pocas palabras, se trata de buscar y amoldar, crear el entorno y forma de las circunstancias a nuestro querer, saber y entender, todo ello, lógicamente teniendo siempre presente principios básicos que vienen del hecho de que no vivimos solos, lo hacemos en comunidad y ello conlleva siempre el respeto, la tolerancia, misericordia y solidaridad con nuestros semejantes.

Otra cosa, ¿ por qué no llegar mas lejos ?, dar un paso mas, ese quintuple salto mortal que sería respoder a la pregunta y ser consecuente con la respuesta de que, ya que estoy en crear y fabricar mis circunstancias ¿ por qué no puedo aportar algo, sin evaluar el coste que ello suponga, en el sentido de fabricar, modificar o alterar las circunstancias reinantes en la vida y entorno de esas personas, no ya solo del tercer mundo al que no tenemos acceso, sino también de esas que nos rodean, que vemos y sabemos o deberíamos saber que están ahí a nuestro lado y que, por un motivo u otro no son halagüeñas las perspectivas que la vida les ofrece y al menos colaborar en que tengan la oportunidad, el respeto y dignidad suficiente para que también ellos puedan tener la oportunidad de aceptar o no la aseveración de Bernard Shaw y lanzarse, con nuestro empuje, nuestra fuerza y ánimo, a retar a la vida a la que están resignados u “obligados a vivir ?.

Venga, a reflexionar sobre ello que hay que mantener la mente despierta, trabajando, no hay que darle relax que se apoltrona, acomoda y se atrofia.

Grillo taciturno

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Vivir el presente, el hoy y ahora

Vivimos en una sociedad que, en general, nos dificulta, nos condiciona para poder disfrutar, gozar y vivir el presente, el hoy y ahora, pero también es verdad que no somos tontos y para lo que nos interesa realmente y damos prioridad, no ponemos fácil el dejarnos “influenciar”, así que partiremos de la base de no echar toda la culpa a la estructura socio-política-comercial-económica que nos toca vivir.

” Recordar, desear en la espera, lamentar, arrepentirse, los miedos a lo que puede o debe pasar, las venganzar planeadas, son las tácticas mas usuales y peligrosas para evadir el presente” , decía el sociólogo DYER.

Para disfrutar de eso que pasa y no se repite, como es el presente, el aquí, hoy y ahora, hay que aferrarse a ello como si fuere lo único que tienes y, además es que es verdad si se piensa detenidamente.

Si a tu hijo, tus padres, tus seres queridos etc. les dices ” no hagas esto o aquello porque puede o es…” y lo haces de modo imperativo o como “ataque sicológico” y estrategia para que así te hagan caso, bueno, puede dar resultado aunque el método pueda ser discutible, pero si es tu propia tranquilidad, tu incomprensión basada en tu posición preponderante, tu miedo, temor basado o justificado en un cariño o proteccionismo mal entendido, si es eso lo que preside tus “sermones” de ” no llegues mas de las 10; no me gusta que salgas de viaje en coche, al paso que vas no vas a conseguir en la vida mas que vender hamburguesas; quiero que mi hijo tenga dos carreras en el futuro y veinte masters” etc, etc, eso no hace sino crearte a ti mismo infelicidad y, en la mayoría de los casos, la falta de confianza y verdadero cariño hacia los demás provocando el distanciamiento, la falta de complicidad, respeto y consideración de tus hijos, padres, amigos y demás seres que nos rodean y con los que así nos comportamos. Respondemos con nuestra actitud a nuestros vanidosos intereses, que pueden ser legítimos, pero los anteponemos a los de los que tenemos enfrente y además, nuestros intereses, miedos, intranquilidades, temores etc. que   fundamentan nuestra posición y actuar asi, provoca el que no vivamos, desperdiciemos el presente, el disfrute de un diálogo, una comprensión, una contraposición enriquecedora de ideas porque nos domina el futuro, el que pueda pasar algo que nos duela o imaginemos que habrá una curva peligrosa en la carretera o que es posible que un avión pueda perder altura involuntariamente y puaff. No aprobechamos ni vivimos el presente y el disfrute o desazón del mismo sino con el pensamiento en lo que en el futuro, cercano o no, PUEDE acontecer y darnos si….

Esa actitud, provoca lo que DYER llama marcha atrás o inmovilización y eso conlleva la infelicidad. La verguenza, la timidez, la rabia, la ofuscación, el hermetismo, la cerrazón, son sentimientos que se convierten en negativos en el momento que cohartan involuntariamente, de modo no elegido y consciente, TU VOLUNTAD, tu querer hacer o no hacer en unos casos y la infelicidad en todos ellos; si no es así, pensemos seria y serenamente por ejemplo, cuando nos han “pisado” una pregunta, respuesta o comentario que la timidez, la falta de autoestima o confianza, ha impedido que expresemos antes que esa otra persona que andaba sin complejos y ha alzado su voz; o también cuando hemos, en lugar de dialogar serena, respetuosa y calmadamente, hemos transmitido en nuestra opinión, incomprensión, rabia, rencor, ira, pérdida de control; o también cuando nos quedamos con la cara larga y sin una despedida cordial, afectuosa y llena de amor, dándole vueltas y mas vueltas al rosario, a las plegarias, al malhumor, a la intranquilidad, miedo y temor hasta que recibimos la llamada de la persona que, con toda su felicidad, gozo y alegría, ha tomado la decisión de ir, viajar a…., de dejar los estudios y ponerse a ……, de no tener estudios superiores porque quiere…. porque se casa sin tener trabajo estable porque……; por cualquier causa todas ellas que no estaban en consonancia de “nuestros intereses de…futuro “.

Bueno pues, repito, si pensamos serenamente en estas actitudes que tenemos y de las que he señalado unos mínimos ejemplos, a lo mejor ni siquiera los mas trascendentes que se nos presentan cada día, dudo mucho que nos hagan sentir felices, así no disfrutamos del PRESENTE NI ENCONTRAMOS LA FELICIDAD DEL HOY, AQUÍ Y AHORA, sino la incertidumbre y el egoismo vanidoso personal de lo QUE EL DEVENIR DEL FUTURO puede acontecer y porqué será que casi siempre lo vemos negativo cuando se trata de decisiones de los demás si no comulgan con las nuestras.

Acabo con unas frases de Henry James entresacadas de una de sus novelas y que me parecen dignas y oportunas para reflexionar sobre ellas:

.- Vive todo lo que puedas, no hacerlo hoy y dejarlo para “mañana” es una equivocación.

.- No importa mucho lo que hagas siempre que tengas tu vida y seas consecuente con lo que quieres hacer de ella.

.- Si no has tenido “eso” ¿ qué has tenido a cambio ?. ( piensa siempre en positivo).

.- El momento apropiado es cualquier momento que uno aún tenga suerte de tener.- ¡Vive! el ya, el ahora tal y como quieras y sientas debes vivirlo. El que espera desespera y no dejes para mañana lo que puedes y deseas realmente hacer hoy. ( este último punto es un añadido propio y no de James.

Debo reconocer que no con todas las aseveraciones de este autor teatral y novelista estoy de acuerdo, algunas las matizaría pero ahí os las dejo literales para reflexión de cada uno, eso sí, y con esto termino este compartir con vosotros, ( lo de vosotros es un decir porque  este blog no es visitado  por cristiano ni ateo alguno, si bien es verdad que tampoco fue ni es el propósito que me animó a iniciarlo ) también diré, compartiendo un pensamiento de mi ya habitual sociólogo DYER,,  que el PRESENTE está ahí, es ahora, es ya y si no se agarra, se aferra uno a él, lo habremos perdido. Mañana será otro presente y no pasado y seguro que se nos presenta la disyuntiva de aprobecharlo o volverlo a perder.

Agarrarse al presente, a cada momento, sea duro y cruel, como positivo y feliz, es saber vivir la vida. ¡ HAZLO!, NO ESPERES MAS.

Grillo taciturno

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