Sobre una entrada de un blogueador guatemalteco que titulaba ” Maldito y bendito teléfono”, le he hecho un comentario que transcribo también en mi blog porque me parece interesante.
He comentado lo siguiente ante el tema planteado.
”No es nada original lo que voy a decir pero no por ello dejo de creer en ello; me refiero a que el teléfono, como cualquier otra cosa, instrumento, herramienta material, no es per se ni bueno ni malo, ni perjudicial ni beneficioso, ni útil o prescindible, porque esos calificativos se los otorgan los usuarios de los mismos, es el uso y disfrute, el abuso o dependencia lo que llega a determinar el adjetivo de las cosas materiales. El teléfono concretamente tiene una tecla que es la de desconexión o apagado y no requiere de mayor esfuerzo que el de nuestra voluntad.
Acudiría aquí a la tan manida máxima de que no hay que vivir para trabajar sino al revés, o que el coche está para servirte a ti y no al revés etc, etc, La cuestión es decidir con nuestra voluntad, raciocinio, principios y necesidades, el qué, cuánto, cuando y como utilizar los “disponibles” que cada vez más nos pone al alcance, y no alcance, esta sociedad de última eneración en la que vivimos.
El mismo argumento se podría utilizar en el otro campo más trascendente como es el de lo no material, el de los sentimientos y aunque se podría hablar mucho sobr ello, simplemente quiero compartir aquí que la amistad, el aprecio, la solidaridad, el respeto y la misericordia, el cariño y el amor, la tristeza, la soledad, el desamor…son sentimientos que están ahí latentes, están también en el “mercado” y depende también, igual que en lo material, exclusivamente de nuestra voluntad, de nuestra consciencia, de nuestro querer buscarlos, darlos, sentirlos, expresarlos…y además en la medida que cada uno en su interior precise, reclame o demande y sobre todo como lo traduzca en su vida cotidiana, como lo asuma y responda ante ellos como dador y como receptor.
Estimado compa ñero blogueador, lo que de verdad se quiere, lo que mas se quiere en muchas ocasiones es lo que no se tiene, lo que se echa en falta Y HAY QUE IR BUSCARLO CON TODAS LAS ANSIAS QUE TE IMPULSE TU NECESIDAD DE ENCONTRARLO O RECOBRARLO y para eso está el teléfono, los blog, el estirar la mano, el aferrarse a ella y cuantos medios, formas y maneras puedas pensar.
Grillo taciturno te importunó esta noche con este comentario