Democracia a la carta


No voy a hablar del los himnos, banderas, de los pitos y protestas ante ellas que desde siempre, en mayor o menor medida se han manifestado. Al fin y al cabo son simplemente símbolos que, para mi no tienen ningún significado si no es un punto, un algo que una a la gente, no sirven de nada si no son un referente para aunar a personas bajo un mismo sentimiento. Por ejemplo, en USA, puede que no sea ejemplo de muchas cosas pero siento envidia cuando tanta y tanta y tanta gente se auna, congratula, se enorgullece una sociedad cuando ve o está ante su bandera o escucha su himno; cualquier acto social es un pretesto para sentirse identificados bajo el mismo referente.

Pero no quería hablar de ello, repito, sino expresar mi desaliento y desilusión porque cada vez me doy mas cuenta que la democracia y lo que conlleva, dicen, de libertad de expresión de ideas, etc. la estamos malinterpretando y haciendola a la carta; le damos el sentido que nos apetece a cada uno y en cualquier momento y eso conlleva el que se llame libertad de expresión y democracia, a manifestarnos con total ignominia, barbarie y menosprecio hacia los demás, hacia lo que sienten, quieren y aman los demás.
La democracia no puede amparar la falta de respeto hacia las ideas, pensamientos, gustos y pareceres de los demás.
La frase de lo que no quieras para ti no lo desees ni hagas a los demás, es algo que tendríamos que tener presente en nuestras “manifestaciones y ejercicio” de libertad y democracia.
Si a un catalán, vasco, gallego, aragonés, en ejercicio de la “democracia a la carta” les pusieran a parir de otras regionalidades, insultaran a sus instituciones, se mofaran de su bandera o himno, ¿ que pensarían ? ¿ cual sería su respuesta ?, ¿acaso se aceptaría porque los “agresores” estaban ejerciendo su libertad de expresión y es el canon de vivir en democracia?; creo que no y además tendrían razón en pensar así porque la democracia y libertad llevan parejo, son sinónimos de respeto a las individualidades, a lo distinto y diferente. Hasta que no aprendamos a manifestarnos en pro de nuestro sentir sin vilipendiar ni faltar al respeto al diferente, no podremos considerar que vivimos en democracia y que somos y ejercemos la libertad. Hasta que los políticos no basen y dediquen mas tiempo en sus oratorias y mítines permanentes en expresar sus ideas, sus objetivos, sus planes y acciones que en enjuiciar, criticar, faltar al respeto, injuriar etc de los “contrarios”, hasta que nosuceda eso no podemos hablar de que vivimos en democracia.

La democracia no puede ser a la carta ni al gusto, parecer ni placer de cada uno porque dichoconcepto o palabra se inventó con una premisa y es el plasmarse en una sociedad y una sociedad variopinta, diferente, llena de individuos diferentes, autónomos en su pensar, ; por tanto, si solo es entendible la democracia bajo el parámetro de la convivencia social, debe tener como condición, premisa principal y esencial el RESPETO de unos para con los demás.

Respeto, tolerancia, aceptación son condiciones del ejercicio de la libertad individual, de la democracia y de cualquier régimen político que se precie de ser válido y aceptable. Hay muchas maneras, seguro que si, de manifestarnos y ejercer nuestra libertad siendo garantes de esos principios señalados y que se merecen los semejantes con los que convivimos. Si no las encontramos, ¡BUSQUEMOSLAS!, LAS HAY, TIENE QUE HABERLAS.

Grillo taciturno

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