Archivos para Pensamientos

Justicia o legalidad

¡Qué injusticia!, ¡ esto no es justo!, ¡no se ha hecho justicia !, ¡ qué injusta es la vida !. Expresiones como estas forman parte de nuestro lenguaje cotidiano, tanto referido a uno mismo como ante lo que contemplamos a nuestro alrededor.
Reflexionando un poco sobre ello y sin mayor trascendencia que “divagar” un poco, pienso que la justicia es tan subjetiva, tan particular y personal los criterios que la conforman para cada uno, que realmente es indefinible, no hay unos parámetros racionales que le den forma y criterio único.
Soy Licenciado en Derecho y durante algunos años estuve en la práctica de la abogacía y no creo que buscáramos los profesionales del ramo hacer justicia o buscarla, eso es mas un sueño idílico que perseguimos todos y nunca alcanzaremos en plenitud, sino aplicar, utilizar, revolver, retorcer o maquillar las leyes en busca de nuestro objetivo.
Los jueces no creo, opinión muy personal, que impartan justicia sino que aplican a su saber y entender la legalidad, las leyes, las normas que se han dictado para regular la convivencia social.
Creo pues que, filosóficamente, estamos confundiendo, la justicia con la legalidad y seguro segurísimo que no tienen porqué confluir ambas porque la primera no está escrita, está condicionadaa por los criterios, parámetros o sentimientos de cada persona indivdual.
Así pues, la tan manida expresión de la justicia es para los ricos yo, en su caso y de tener algún sentido, que seguro que a veces sí, la cambiaría en todo caso por lo de que las leyes están y favorecen a los ricos. Con ello nos preservamos el gusto, el derecho, el placer de tener “la justicia” para cada uno de nosotros y pensar, gritar hasta la extenuación ¡ Esto o aquello NO ES JUSTO!.

Por último solo soltar un pensamiento, ¿os habéis dado cuenta que las leyes, usos, normas y costumbres existen desde que el mundo es mundo, seguro que desde que hubo mas de un humano en la tierra? y, por consiguiente ¿ obedecerá eso a nuestra incapacidad de vivir en una sociedad, ni tan siquiera de un mínimo de componentes, sin que tengamos que protegernos unos a otros con normas, consejo de ancianos, jueces y tribunales?.

Grillotaciturno

Dejar un comentario »

Les servimos o nos sirven

Sobre una entrada de un blogueador guatemalteco que titulaba ” Maldito y bendito teléfono”, le he hecho un comentario que transcribo también en mi blog porque me parece interesante.

He comentado lo siguiente ante el tema planteado.

 ”No es nada original lo que voy a decir pero no por ello dejo de creer en ello; me refiero a que el teléfono, como cualquier otra cosa, instrumento, herramienta  material, no es per se ni bueno ni malo, ni perjudicial ni beneficioso, ni útil o prescindible, porque esos calificativos se los otorgan los usuarios de los mismos, es el uso y disfrute, el abuso o dependencia  lo que llega a determinar el adjetivo de las cosas materiales. El teléfono concretamente tiene una tecla que es la de desconexión o apagado y no requiere de mayor esfuerzo que el de nuestra voluntad.

Acudiría aquí a la tan manida máxima de que no hay que vivir para trabajar sino al revés, o que el coche está para servirte a ti y no al revés etc, etc, La cuestión es decidir con nuestra voluntad, raciocinio, principios y necesidades, el qué, cuánto, cuando y como utilizar los “disponibles” que cada vez más nos pone al alcance, y no alcance, esta sociedad de última eneración en la que vivimos.

El mismo argumento se podría utilizar en el otro campo más trascendente como es el de lo no material, el de los sentimientos y aunque se podría hablar mucho sobr ello, simplemente quiero compartir aquí que la amistad, el aprecio, la solidaridad, el respeto y la misericordia, el cariño y el amor, la tristeza, la soledad, el desamor…son sentimientos que están ahí latentes, están también en el “mercado” y depende también, igual que en lo material, exclusivamente de nuestra voluntad, de nuestra consciencia, de nuestro querer buscarlos, darlos, sentirlos, expresarlos…y además en la medida que cada uno en su interior precise, reclame o demande y sobre todo como lo traduzca en su vida cotidiana, como lo asuma y responda ante ellos como dador y como receptor.

Estimado compa ñero blogueador, lo que de verdad se quiere, lo que mas se quiere en muchas ocasiones es lo que no se tiene, lo que se echa en falta Y HAY QUE IR BUSCARLO CON TODAS LAS ANSIAS QUE TE IMPULSE TU NECESIDAD DE ENCONTRARLO O RECOBRARLO y para eso está el teléfono, los blog, el estirar la mano, el aferrarse a ella y cuantos medios, formas y maneras puedas pensar.

Grillo taciturno te importunó esta noche con este comentario

Dejar un comentario »

La vida, cúmulo de momentos y sensaciones

La verdad es que lleva una semana con ” el cuchillo entre los dientes”, me siento presionado, abrumado, inquieto y apesadumbrado en diversos ámbitos, seguro que autoiniciados, autoproducidos, pero sea por lo que sea, estoy irascible y se desetan sentimientos de soberbia, preocupación, incertidumple, pesar que me llevan a actuar de una manera que no quiero, deseo y me asusta que pueda realmente ser así y no algo pasajero y circunstancial.

Me siento agobiado, intranquilo, pesaroso y agresivo verbalmente en un momento y lacónico y ensimismado seguidamente. Por eso no me seducía mucho compartir este viernes nada en el blog y simplemente he dado “una vuelta” por mis compañeros blogueadores encontrando un compartir que me ha relajado, es como si hubiese encontrado lo que necesitaba.

No me gusta compartiros en este blog nada que no sea propio y personal pero no me resisto a transcribiros el mensaje de este compañero tal cual lo he leído, simplemente para que figure en distintos blogs y pueda encontrarse, como lo he hecho yo, ” por azar ” algo bonito. No incorporo el comentario que le he hecho directamente, solo copio y pego el mensaje de mi compañero de blog; ahí va.

Hay días en que todo es brillante. Otros, en cambio, se me cae el mundo encima. Hay días en que creo contra toda duda. Otros en que se adelgazan las certezas y se multiplican las preguntas. Hay mañanas en que me como el mundo, y otras en que el mundo se me merienda entero. Hay, en fin, épocas en que estoy encantado conmigo mismo. Sin embargo, en otras ocasiones no me soporto. Es la vida, supongo. La sucesión de momentos, de humores, de amores, de miedos y certezas. La alternancia de esperanza y desesperación. La lucha por mantener las convicciones, también cuando parecen ser un poco menos firmes. La búsqueda de Dios que, a veces habla claro y otras calla mucho. El deseo de encuentro con otros, que a veces me hace sentir arropado, y otras me amenaza con la soledad.

1.- DIAS SOMBRIOS

“¿Hasta cuándo, Señor? ¿Te olvidas para siempre? ¿Hasta cuándo me escondes tu rostro? ¿Hasta cuándo he de estar cavilando con el corazón apenado todo el día?” (Sal 12)

Hay mañanas en que uno querría no levantarse. Parece que todo sale mal. Pesan las ausencias, muerden los silencios, escuecen las heridas viejas y nuevas. Esos días como que cuesta más sonreir, y tratas de que no se note (aunque se nota). Te preguntan, “¿qué tal?” contestas con un “bien” que en realidad dice a las claras que no tan bien. Te sientes lejos de todo y de todos. Te preguntas por tu lugar en el mundo, sientes que nadie te quiere, y dudas de si tú quieres a alguien porque te sientes egoísta, insensible, indiferente… El trabajo parece menos interesante. Los estudios resultan más anodinos. El futuro no apetece nada…

Pues quizás esos días toque reírse un poco de uno mismo. Rebajar la dosis de drama. Recordar que uno ha estado antes en esas mismas tormentas, y pasan. Apoyarse en la convicción de lo que uno ha hecho en la vida. Buscar a los otros, para compartir con ellos el mal trago o una buena cerveza. Sonreir más, si cabe.

2.-DIAS RADIANTES

“El Señor es mi pastor: nada me falta. En verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas” (Sal 22)

Pero hay días luminosos, en los que se disipan las nubes y todo vuelve a su sitio. Esos días piso fuerte, sonrío mucho, escucho bastante, hablo por los codos. Esos días brillan un poco más los ojos y quien me encuentra se siente bienvenido. Entonces me doy cuenta de lo importante que son los otros en mi vida. Y miro con más pasión al mundo, y con más intensidad a sus heridas, y con más fe el futuro. Esos días Dios parece más cerca, más claro, más vivo… Esos días conjugo menos el “yo” y me asomo más a otras vidas.

Y quizás en esos días también toque reírse de uno mismo. Rebajar el nivel de euforia. Asumir que uno ha estado antes como un cohete, y que hay en la vida problemas, heridas, cansancios y fatigas. Apoyarse en la fe en quien está más allá de nuestras tormentas y nuestras calmas. Buscar a los otros, para compartir con ellos la alegría… y seguir sonriendo.

3.- DIAS TRANQUILOS

“Una cosa pido al Señor, es lo que busco; habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida” (Sal 26)

Y luego están todos esos otros días en los que hay un poco de todo. Que uno no está en el cielo ni en el infierno, que ni drama ni fiesta, ni carcajada ni sollozo, ni tormenta ni suave brisa. Son los días de rutina, de lo cotidiano. Días en que amas como sabes, en que hay cosas que te duelen (sin doblarte) y otras que te sanan (sin explosiones de júbilo). Días de horario habitual, que aparentemente no dejan mucha huella… pero que también importan, porque en ellos se teje poco a poco la vida.

Y en esos días está bien mantener el humor, la alegría tranquila por lo que uno puede hacer, la gratitud por lo que tienes y la inquietud por lo que anhelas, para ti y para otros. Y los sueños para el mundo, y los pasos posibles. Y está bien no dar demasiado por supuesto a Dios, sino parar un momento y rezarle, en oración silenciosa: “Ven”

Dejar un comentario »

No sin mi consentimiento

El otro día escuché una frase que, según parece, manifestó una mujer hace cientos de años probablemente y me gustaría compartirosla, no porque sea original y novedosa, menos aún su sentido o transcendencia, pero parece que muchas veces olvidamos que ” NADIE TE PUEDE HACER SENTIR INFERIOR SIN TU CONSENTIMIENTO “.

Olvidamos muchas veces que somos dueños absolutos de lo que sentimos, que sentimos lo que queremos y nadie debería obligarnos, ni influirnos siquiera en cómo nos tenemos que sentir; nadie, ni con actos, palabras, activos o pasivos, tienen potestad para hacernos sentir inferiores, infelices, tristes, menospreciados y tampoco sentimientos de signo positivo SIN NUESTRO CONSENTIMIENTO, sin que asumamos libremente nuestro ser y sentir.

Mas veces de las que quisiéramos, ya desde pequeños, dependemos de la opinión que tienen y expresan los demás respecto a nosotros y lo asumimos sin más, nos lo tragamos aunque sea algo amargo y nos haga daño, pero ¿ acaso hemos dado nuestro consentimiento para esa interferencia ?.

No, somos lo que somos y porque así queremos ser y si no nos gustamos pues a cambiar toca, pero nunca perdamos el dominio, la propiedad y control absoluto de nuestros sentimientos. SOMOS LOS UNICOS QUE DEBEMOS DECIDIR LO QUE NOS HACE ESTAR FELICES O CABIZBAJOS, REIR O LLORAR, SENTIRNOS OBESOS O DELGADOS, FEOS O GUAPOS, nadie tiene potestad en ese nuestro terreno , ahora bien si lo consentimos o asumimos como propio una influencia externa, eso es ya otro cantar, eso si, perderemos parte del derecho a reclamar LIBERTAD.

Otra cosa, recomiendo la película 7 almas y para el que no la haya visto aún y tenga intención de verla, quiero decirle que no haga lo que yo, el intentar buscar un raciocinio desde el principio a lo que acontece y no se pierda en preguntarse, como fue mi caso, ¿pero esto de qué va ? o, no entiendo nada. Es una película para dejarse llevar por ella, verla sin pretensión de buscarle explicación en un interés de coger el hilo argumental,no, no te hagas preguntas solo miras, escuchas y disfrutas.

Grillo taciturno

Dejar un comentario »