Archivos para Reflexiones/Pensamientos

Bus ateo, bus cristiano ¿ tiene algún sentido ?

Me gusta, y todas las semanas intento hacerlo, acudir a los blogs de opinión, de  reflexiones personales y con independencia de que esté de acuerdo o no con lo que se expresa, me congratula ver que hay personas con profundidad, con libertad de expresión y sobre todo con el ánimo de compartirlo con todos los usuarios del blogeo y de la red.

El otro día entre en un blog en el que se compartía un extenso e interesante comentario sobre el tema de la aparición de eslóganes publicitarios en autobuses, unos preconizando el ateismo y otros, en contrapartida, alentadores del cristianismo, o mas bien, sobre la existencia, creencia en Dios o no. Me pareció interesante y a la vez me causó, digamos que extrañeza, el que, además, hubiera 33 comentarios al blog de distintos blogueadores; ¿ tanta transcendencia le damos a unos hechos puntuales sobre un tema que surgió cuando menos hace mas de dos mil años?. Me sorprende que algo tan vanal, intranscendente y poco serio como es el “publicitar ” la existencia o creencia en Dios o no, origine en la gente, tanto cuantitativa como cualitativamente, semejante despertar y motivar la exteriorización de su opinión sobre un estilo de vida, una manera de caminar por ella que es lo que, en definitiva y a la postre se trata.

Yo creo en Dios, creo en la figura y en el ejemplo que nos legó JESUS; no creo en dogmas, instituciones, catecismos, reglas intransigentes y autoritarias, SI creo en las personas a nivel individual y todo ese creer significa en mí un sentimiento, una necesidad de sentir cerca a JESUS, es lo que me da fuerza, es el pensar en EL cuando estoy alicaido y triste teniendo fe y confianza en que está su mano extendida esperando que yo me aferre a ella y vea luz donde solo percibo oscuridad; necesidad de pensar en EL cada mañana cuando abro la ventana y doy gracias por el regalo de un nuevo día; quiero y preciso pensar en EL en los compromisos, elecciones y decisiones que me surjen en mi caminar por la vida; necesito pensar en EL y hasta humanizarle y así verlo en mi prójimo, en los que me rodean e intentar arrancarle una sonrisa cuando en mi caminar están presentes los valores de la solidaridad, fraternidad, compartir con desprendimiento, con amor gratuito sin exigir, sin pretender ni esperar nada a cambio ni una mínima reciprocidad.

Bueno, pues todo esto que os he compartido, es  sentimiento y por tanto, por mas que nos empeñemos , y menos mal que así es porque si no perdería toda su maravillosidad, nunca podremos venderlo, fundamentarlo con argumentos racionales, probarlo, es algo que está en el interior de cada persona, íntimo, personal y particular y no se puede imponer ni tan siquiera convencer u obligar. Cada chiste, cada comicidad, cada hecho macabro o festivo ¿ acaso hay alguien que pueda decir que es recepcionado por todos de igual manera ? ¿ acaso alguien se siente capaz de argumentar, racionalizar, probar empíricamente el amor que siente por la persona con quien decidió un buen día compartir su vida, o el que siente por sus padres, hijos…?. Pues no, en mi humilde opinión no, porque el amor es un sentimiento, la alegría, la risa, el dolor, son sentimientos y no todos los tenemos por lo mismo, a la vez y por las mismas cosas y personas; esa individualidad, intimidad, es lo que nos hace auténticos, personales, libres y únicos.

Bueno, pues del mismo modo, el creer o no en Dios y su existencia es un sentimiento, es algo que tenemos y gozamos en nuestro interior y no podemos intentar venderlo, acotarlo mediante fórmulas que demuestren su existencia o no de forma empírica o racional ¿porqué, para qué, con qué significado y pretensión ?. No nos empeñemos en demostrar algo que es un sentimiento individual y personal, ni tan siquierapretendamos darnos una explicación, gocemos con sentir nuestro credo o nuestro agnosticismo, ateísmo, eso sí, sin necesidad de alardear y bravuconear una u otra opción porque caeremos en la soberbia y la falta de respeto a los demás.

Por sus obras los conocereis. Mucho se ha escrito, interpretado, traducido…sobre la vida y ejemplo de JESUS, pero como todo lo que hace el ser humano, con su bendita y maravillosa imperfección, hemos caído a lo largo de la historia en la tergiversación, en la adulteración, en la mala interpretación de las palabras de JESUS, utilizandolo como abanderado de desmanes, atropellos, felonías y atrocidades, no hay que pensar mucho para recordar la Inquisición, las Cruzadas, la marginación, genocidios etc, etc.. Justamente todo lo contrario a lo que JESUS nos propuso con su ejemplo como un camino a seguir por la vida.

Por sus obras los conocereis; a los cristianos, musulmanes, judios…ateos y sus creencia o no, en que y quien sí y en que o quien no, hay que verlos a traves de sus actos, de su ejemplo y caminar por la vida, de sus obras amen de sus palabras o manifestaciones que solo son, eso, palabras que, valga el tópico, se las lleva el viento.

Para ir terminando y desde el principio de que me siento orgulloso de ser creyente y pretendo seguir el ejemplo de JESUS ( estoy lejísimos de ello ), quiero compartiros que NO ME IMPORTA, NI ME INCOMODA, NI ME ENTRISTECE NI APENA, no le doy transcendencia alguna a si se es ateo, cristiano, musulmán, judío, budista…., porque ninguna de esas condiciones garantiza, avala, da derecho o confiere cualidad alguna a las personas, lo que realmente importa es el ser individual per se y los principios que rigen su caminar por la vida.

La tolerancia, comprensión, humildad, solidaridad, fraternidad, diálogo, escucha, perdó, misericordia, amor gratuito, son principios que espero y creo convengamos todos, creyentes o no, en que harían de este mundo un mundo mejor, mas habitable y mas gozoso para todo y todos. Y si esos valores son los que sentimos dentro de nuestro corazón e intentamos, basta con ello, que rijan y sea un referente en nuestro caminar por la vida, a parte de que, queramos o no estaremos siguiendo ni mas ni menos que el ejemplo que nos dio JESUS, creo que a EL no le importará, le arrancaremos una sonrisa incluso, que seamos creyentes, ateos o lo que queramos decir que sentimos al respecto.

Ah, y para las personas que, creyentes o no, nos empecinamos cuando algo va mal en hacer responsable a DIOS ( ¿porqué permite Dios esto ?, si existiera de verdad Dios no permitiría esto o aquello etc etc ), simplemente reflexionemos juntos en que si somos consecuentes ¿porque no hacemos responsable a Dios de todo lo bueno que acontece en uestras vidas, en nuestro alrededor, empezando por la gracia de cada despertar a un día nuevo cada mañana?. Podría compartiros mi sentir acerca de la libertad que Dios nos otorgó con la condición humana que tenemos pero eso sería caer en lo que no pretendo, en justificar, probar, racionalizar o hacer teología, con la que no tengo nada que ver ni decir, con algo que es simplemente un sentir, pero aún asi y todo, seamos cuando menos justos y reconozcamos a Dios también “participación” en los dones, gracias y regalos que la vida nos ofrece cada día, es lo menos que se puede hacer ¿ o no ?.

Grillo taciturno

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De lo bueno y lo malo

Puede resultar tan tópico como manido el decir que en esta vida que a cada uno nos toca vivir, hecho que siempre lo consideraré como un regalo, está plagada de alegrías y tristezas, de momentos dulces y amargos, de penurias y bienestar, de caídas y levantadas…y todo ello forma parte de nuestra vida y aceptarlo, asumirlo así es el primer paso hacia la felicidad, hacia el logro de vivir cada momento, cada instante como si fuera el primero y el último, el aquí y el ahora.

En definitiva y en un lenguaje cotidiano, aunque discutible su acierto, diríamos que vivimos con lo bueno y con lo malo y una experiencia personal que sentí en primera persona y que provoqué yo solito, me hace compartir esta reflexión que os puede resultar, como ya he dicho al principio, un tópico.

Por mas que se hable del tema e intentemos buscar respuestas, no se si llegaremos nunca a fundamentar el hecho sociológico de dar un plus de atención, de publicidad, de morbo y de yo que se mas, a las noticias “malas”, a los hechos desagradables de por si, a las aciones o sucedidos violentos, macabros, “malos” , frente a las buenas acciones, gestos, ejemplos y actitudes, dulces, agradables a la vista y oído, “buenas”. No se porqué se utiliza una distinta barra de medir, distinta escala de valores para seleccionar, dar publicidad, noticiar y llamar la atención en los dos aspectos de lo “malo” o negativo, claramente en lugar siempre preferente, frente a lo bueno y positivo.

Pero si no entiendo porqué se “vende”, parece ser, mejor lo negro que lo blanco a nivel de la sociedad entendida de forma global o universal, aún me resulta mas frustrante el no comprender que, a nivel mas individual, en el cercano entorno donde cada uno nos movemos y sobre los actos o acciones en las que estamos directamente implicados, se da y otorgamos, creo que de manera inconsciente e involuntaria, ese distinto tratamiento o transcendencia a lo negativo, con clara ventaja en la repercusión que opera en nuestra vida, frente a lo positivo.

Si no es así, como explicamos que una salida de tono, un momento de “locura transitoria” que nos hace perder los modales, el respeto y consideración a los demás y causamos con ello daño, tiene un mayor relieve, causa mayor estrago, queda anclado y latente en el recuerdo de todos los afectados y sin embargo, una palabra de cariño, un gesto de ternura, una acción solidaria, fraternal, una muestra de amor…puede que, en muchas ocasiones, se quede en ese momento, en ese instante y se borre de nuestro pensar, no esté en el haber de la balanza en la consideración que tenemos hacia la persona que la ha llevado a cabo; no permanece en el tiempo ni causa el mismo impacto emocional de embriaguez alegría, en correspondencia a los estragos que si causa o puede causar en la relación humana, una mala acción de un momento; sin olvidar que lo “malo” o negativo puede quedar, como dicen en mi tierra ” para cutio”, para siempre ( de ahí viene el rencor, el te la guardo, el ya te pillaré o qué poco me quiere que me ha dicho o hecho o dejado de hacer esto o aquello ).

Me da por pensar que somos masoquistas y solo “vende” y es noticiable o de consideración lo estrambótico, lo anormal, lo negativo y lo positivo lo entendemos como una “obligación” un ” como debe ser ” y por tanto no le damos la transcendencia debida. Y si es así, no puedo dejar de sentir pena, pena porque nos estamos privando del regocijo, de deleitarnos y embargarnos de emociones y sensaciones positivas y que perduren en nuestro corazón y nuestra consciencia racional.

Estoy de acuerdo en que la humildad y lo que significa la frase de ” que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda”, deben presidir nuestros actos frente a la vanidad y afan de protagonismo; no quiero decir que de esas buenas “noticias”,  de las buenas acciones se alardee, no,  respecto a lo que de bueno decimos o hacemos no hay que “publicitarlo” pero sí cuando somos receptores  o visionarios de las mismas, de los ejemplos admirables de vida con las que nos agracian nuestros semejantes, en ese caso deberíamos darle toda la transcendencia que se merece y cale en nuestra elección del camino de vida que queremos seguir.

Hay gente “buena”, se producen a nuestro alrededor de forma continua ejemplos y manifestaciones de solidaridad, de fraternidad, de cariño, de amor, de tolerancia, de escucha, de respeto, perdón y misericordia, de compartir, de despojarse de uno mismo para darse a los demás, material y emocionalmente y todo eso es también noticia, no nos engañemos, no solo hay noticias malas ni mucho menos y está en nuestras manos el que salgan a la luz, que se incrusten en nuestro interior y marquen una sonrisa, un gozo y una reciprocidad por nuestra parte hasta que formemos una cadena infinita de manos unidas.

Haber si logramos hacer un telediario individual primero y comunitario después en el que esté plagado de “buenas noticias”, que sean las que predominen, perduren, porque…haberlas las hay, vaya que si las hay solo tenemos que abrir los ojos y el corazón.

Grillo taciturno

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Un adios y un brindis

Desde la ventana de una desolada, triste y silenciosa hoy mas que nunca oficina, mientras los copos de nieve revoloteaban al vaivén de la brisa fresca que retardaba su caída, le he visto marchar; altivo, con la cabeza alta, con orgullo del deber cumplido, con la elegancia natural de la que ha hecho gala durante los 29 años de dedicación profesional. Con él he crecido laboralmente, él depositó toda su confianza en mi casi desde que apenas me conoció; me dejó volar, me dejó las manos libres para tomar iniciativa, responsabilidad, me dejó hacer y siempre con el respaldo exquisito y seguro detrás, unos pasos detrás, sin alardes. Pero, como en cualquier relación, todo no ha sido fácil, ha habido disparidad de criterios, rudas e hirientes discusiones que ningún otro jefe hubiese permitido, pero hasta eso y sobre todo por eso, nuestra relación ha crecido, ha sido enriquecida al menos por mi parte y siento orgullo, un tremendo orgullo de haber estado bajo su dirección, bajo su compañerismo, enrolado en el barco cuyo timón ha manejado con destreza, con una clarividencia mental que en nadie he concocido hasta ahora.

Por todo ello y aún embargándome la tristeza, le digo adiós, hasta pronto o hasta siempre, que te vaya bonito “jefe”, siempre estarás en mi recuerdo. Que te vaya bonito.

Mañana es mi cumpleaños y aunque siempre he dicho que considero que ni he tenido ni tengo ningún amigo, en el concepto que entiendo la amistad, en estos momentos quiero brindar en mis 52 inviernos POR MI, PORQUE ME CONGRATULO y tengo la inmensa fortuna de darme cuenta que, realmente, tengo personas que , aunque pocas son una inmensidad para mi, sienten por mi persona unas cariño, amor, casi deboción otras y también algunos aprecio, estima, en definitiva sienten algo por mi como persona humana y eso es digno para sentirse afortunado, congratularse por ello y bien merece un brindis por mi fortuna.

Brindo por mi suerte, merece la pena vivir por ello y para ello, para sentirse, dejarse querer, amar, apreciar, estimar o respetar y a la vez, con mas fuerza si cabe, ser capaz de “devolver” ciento por uno y corresponder con reciprocidad sin límites a mis semejantes, a quienes me rodean y a los que me caen bien, menos bien o mal, darles, hacerles sentir sentimientos también de amor, de cariño, de estima y aprecio, y a todos de respeto y consideración.

Que así sea

Grillo taciturno

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Amor y cariño, ¿que sentimos ?

¿ QUÉ SENTIMOS POR LOS DEMAS ¿

 

El amor, el cariño, son palabras como tantas otras, que no deberían estar ni en el diccionario; no tienen definición porque son las manifestaciones de nuestro sentir las que las dotan de realidad y contenido.

Es verdad que cada cual siente algo que lo identifica como amor o cariño y por tanto los baremos y calidad de dichos sentimientos son variopintos, volubles; a veces se nos llena la boca de te quiero y te amo, de forma demasiado cuantitativa, despreciando la cualitativa que es la que realmente da verdadero sentido a esas palabras indefinidas de inicio.

Manifestaciones como una escucha, un entrelazar las manos, un compartir sensaciones que a cada momento se nos presentan cada día, una proximidad cómplice, una sonrisa, un abrazo o beso in convencionalismos, costumbre o hábito; un hacer sentir la cercanía, la presencia a la otra persona en los momentos difíciles; un estar ahí, a su lado, física callada pero sensitiva, o con palabras reconfortantes. Si uno no siente la necesidad de hacer algo de eso por la otra persona, no es cariño o amor ante lo que estamos, será otra cosa.

El amor o tener cariño por una persona, y ni mucho menos circunscribo toda esta reflexión a la relación de pareja o matrimonial, es el sentir que su felicidad te hace estar más feliz, no por ti misma sino por el estado de ese a quien quieres. De igual modo, en los malos momentos, en esos que uno mas necesita el sentir que hay gente, personas que están a su lado, que no está solo, que comparten su estado de infelicidad y que lo van a combatir, compartir, aligerar y derrotar con él, junto a él, pues quien te quiere no puede ser feliz sin que tu también lo estés o por lo menos intentar dar un vuelco a la situación.

Pero todo lo dicho sirve de muy poco sin hacerle sentir a esa persona a quien dices querer o crees tenerle cariño, ese sentimiento y ahí no tienen cabida las dudas, la vergüenza, la callada alejada, el ya se le pasará o el “ no se qué hacer o no puedo hacer nada”, porque entonces tu posición es pasiva, de espera indiferente, no llegas a esa persona, a su ánimo. Eso no es cariño por mucho que lo digamos o pensemos ya que  NO COMPARTIMOS con ella ni sus buenos ni sus malos momentos, quedándose, a lo sumo, en unas palabras de puro convencionalismo social.

El amor y el cariño no se pueden comprometer, decidir tener, obligarse a ello, es decir, que sea tu cabeza racional la que te lo imponga; el camino es a la inversa y si no se cae en el error de querer forzar a tener un sentimiento que tu corazón probablemente no admitirá. Hay que sentir el amor, hay que manifestarlo de forma espiritual y sensitiva, surge por pura necesidad, sin tener que decidirlo o comprometerse a ello y es que NO PODEMOS OBLIGARNOS A QUERER, A AMAR Y TENER CARIÑO HACIA LAS PERSONAS INDIVIDUALMENTE.

De cualquier modo, el no sentir cariño y amor hacia todos los que nos rodean ( incluso a quienes  quisiéramos querer ), es algo normal, ni bueno ni malo y es ser auténtico y sincero el reconocer que hay otros sentimientos tan legítimos y honestos como el aprecio, la estima o tal vez la indiferencia pero siempre con el respeto, tolerancia y comprensión por bandera.

Estos otros sentimientos es verdad que privan de cualidades como el compartir, la complicidad, el importar lo que hace, pasa y desarrolla la vida de quien tienes al lado, abandonándose a una actitud pasiva de esperar a que ese alguien te pida algo seguramente material que no sensitivo porque falta la confianza, el cariño, la complicidad de quienes se quieren, de quienes se sienten cariño.

Amar al prójimo como a ti mismo, es una frase tan hermosa como idealista, idílica e inaccesible para y por nuestra condición humana. Estamos llenos de sentimientos contradictorios hacia los demás, unos nos inspiran cariño, quizá los menos, otros temor solo de verlos por ser diferentes en color y olor, otros pena por la situación en la que se encuentran, otros vergüenza, respeto inusitado por creer quizá que “ no estamos a su altura”, por otros rencor, odio, intolerancia por sus actos o pensamientos, por otros indiferencia  aún en la cercanía física o familiar …..etc. etc.

No podemos en muchos de esos casos alterar nuestro sentimiento inicial que florece instintivamente de forma irracional  o acomodo que todo puede caber, pero lo peor es que nada hagamos, permanezcamos pasivos y nuestro corazón no nos impulse a subir peldaños hacia el cariño empezando por la solidaridad, la comprensión, la tolerancia, la fraternidad, la amistad comprometida……………………………el amor.

Finalmente os compartiré que lo peor de todo es engañarse, y en consecuencia, engañar a los demás en cuanto a lo que sentimos por ellos; que nuestras palabras o nuestra mente racional, no vayan en consonancia con nuestros actos, con nuestro compromiso coherente, nuestra complicidad que haga sentir a la otra persona lo que decimos, manifestamos o creemos sentir por ellos.

 

                                                                                                              Grillo taciturno

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inteligencia

INTELIGENTE, ¿ QUIEN ¿, ¿QUÉ ¿ ¿CÓMO

 

Con ayuda de la lectura de los pensamientos de un “pensador comecocos “ nada conocido en el mundo editorial, pretendo compartir con vosotros lo que pretende ser una nueva manera de ver la inteligencia mas allá de los arquetipos establecidos socialmente, quizá con razón por ser la manera racional o práctica, o a lo mejor simplemente por ser la mas fácil.

Parece ser que el ser inteligente es medible con parámetros que, socialmente, lo reconocen y presuponen; me refiero a los títulos enmarcados, cuántos mas mejor, los marsters que si son universales, reconocidos en exquisitos centros acompañados de unas tarifas astronómicas e inalcanzables para casi nadie son el no va mas, o el éxtasis armónico sensorial enfatizado coyunturalmente que produce escuchar a un orador, en  público o en pequeños círculos de amigos o conocidos, disertar sobre temas tan dispersos como variados del mundo cultural, comentarios a las noticias de las cuarenta páginas del periódico o de la actualidad.

Bueno pues os voy a compartir una idea nueva de lo que se puede entender como inteligencia sin que olvidéis que es una simple opinión de un grillo taciturno mental y basado en otra persona con el “tarro” también un poco al “ aire “.

La inteligencia no es una amalgama de conocimientos, que para eso están las enciclopedias y demás literatura bibliotecaria, el barómetro de medir la inteligencia es el llevar una vida feliz y efectiva cada día y “ almacenar “ en la tarjeta de memoria lo que realmente nos apetece, nos recompensa interiormente, valga o no , se considere o no como “importante o culto “.

En lugar de medir la inteligencia por la capacidad de resolver problemas o embelesar  a la gente con “nuestra sabiduría” que no es otra cosa que satisfacer eso que todos, en mayor o menor medida, llevamos latente en nuestro interior y que es la vanidad y afán de lucimiento laboral o social; bueno pues la barra de medición de la inteligencia podría ser “ LA CAPACIDAD DE SEGUIR SIENDO IGUALMENTE FELICES Y VALIOSOS SE SOLUCIONE O NO EL PROBLEMA; CONSIGAMOS O NO EL TRABAJO; SEAMOS O NO LOS PROTAGONISTAS DE LAS REUNIONES SOCIALES, ETC “.

Como podéis ver, todo se traduce en buscar la felicidad y, eso si, compartirla para que, alguien o a lo mejor nadie, pueda tener una posibilidad de ver unas nuevas posibilidades o caminos de enfocar sus vidas en busca de lo que todos sin excepción buscamos, LA FELICIDAD.

Si seguimos con ese criterio o manera de entender la inteligencia tan ligada al hecho de ser felices, convendréis con el famoso “comecocos” que me ha inspirado esta reflexión, en algo que debería ser esencial en nuestro caminar por la vida en cuanto a nuestra relación con el resto de seres humanos  y es que no nos hace infelices la gente y su actuación, sino EL PENSAMIENTO O SENTIMIENTO que tenemos sobre ellos o sus actuaciones lo que nos promueve un sentimiento negativo de infelicidad o ….. ELIJAMOS . Si conseguimos pensar y/o aceptar a las personas como son, seguro que nos surgen nuevos sentimientos que, a nivel personal, nos hará ser mas FELICES.

Un ejemplo; si los bomberos, los asistentes sociales, los voluntarios humanitarios, tan anónimos como efectivos, ante una catástrofe o desgracia de personas que les rodean y padecen, se amilanaran, se dedicaran a sumar a la desgracia su propia agonía y desesperación, como podemos hacer cuando estamos delante del televisor observando esas desgracias sociales, sin duda no se sentirían satisfechos, con el deber cumplido sumándose a la tristeza y acompañando en el sentimiento a sus semejantes, NO, su felicidad es sobreponerse y pasar a la acción, con todas tus fuerzas, con el sentimiento de la solidaridad por bandera, con la practicidad, que no es sacar el pañuelo de lágrimas y acompañar en los sepelios.

Si trasladamos eso a nuestro diario acontecer de personas de “ a pie “, nos deberíamos hacer una pregunta cuando nos toca de plano, personalmente una desgracia, la muerte de un ser querido por ejemplo, la pregunta sería un pensamiento a la vez y es que “ si el deprimirte, entristecerte, acongojarte, etc, te ayuda a enfrentarte a esa situación de una manera mas eficaz, arregla algo o te hace feliz.

¡QUE DIFICIL!, es verdad que esto puede romper nuestros esquemas pero simplemente pensemos en ello, yo el primero que falta me hace.

Gracias al comecocos que puso, por pura casualidad, ante mis ojos sus pensamientos y, de vez en cuando, intento “probar” su terapia y así os la comparto por si os sirve de algo.

 

                                                                                              Comecocos y Grillo taciturno

 

 

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